Rainbow Rowell, fangirl.

Muchas veces (todo el tiempo) leo libros “malos”. No es que lo piense yo, sino que pertenecen a géneros que se consideran menores. Leo chick lit (literatura para minitas, en una traducción muy criolla), novelas románticas y de vez en cuando vuelvo a la literatura juvenil. Es cierto: probablemente ninguno de estos autores gane un premio Nobel de literatura. También es verdad que algunos son malos, así, sin comillas y desde el dolor de haber desperdiciado tiempo en algo tan horrible. Basura. Pero de vez en cuando te encontrás algo bueno, bueno en serio, en su género y en los demás.

Eso me pasó con Rainbow Rowell.

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